El verano está a la vuelta de la esquina y con él empieza la operación bikini y la preocupación por esos kilitos de más que hemos cogido durante el invierno. Nos entran las prisas y hacemos dietas “milagro” que pueden volverse en nuestra contra.equipo55_carolina%20004_2

Soy Carolina Pozo especialista en nutrición y dietética del centro deportivo IonFit, y por ello quiero desmentiros algunos de los típicos mitos de la alimentación para que así podáis llevar una vida 100% sana. Estos son algunos de ellos:

1.- El pan engorda.

Esto es totalmente falso. El pan es un cereal, y como cualquier otro alimento depende de la cantidad que tomemos y con qué lo tomemos (salsas, mantequilla, embutidos,…). No engorda un alimento en concreto, sino el exceso de calorías. A pesar de ello, sí que es cierto que no todos los panes son iguales.

2.- Los productos integrales adelgazan.

Tampoco es verdad. La diferencia entre integral y refinado es el contenido en fibra y minerales. La fibra como tal no adelgaza pero sí hace que nos llenemos antes. Además, es genial ya que regula el tránsito intestinal, por lo que nuestro organismo absorberá menos grasas. En definitiva “matamos dos pájaros de un tiro”. Enlazando con el punto anterior, yo personalmente recomiendo el pan integral porque tiene más vitaminas, minerales y sobre todo la mitad del índice glucémico que el pan blanco.

3.- La fruta engorda, si se toma de postre.

Otro de los típicos mitos es que tomar fruta después de la comida como postre engorda más, y  sólo os digo que es ¡Falso!

Las calorías que aporta una pieza de fruta después de comer es el mismo que si se toma antes o durante las comidas. Entonces te preguntarás ¿Cuál es la diferencia? Lo que consigues tomando la fruta antes es saciarte, y por tanto que luego comas menos.

4.- Beber agua durante las comidas engorda

Respecto a esta creencia sólo tengo que decir que no es que sea absolutamente falsa, sino que es beneficiosa para ayudar a la bajada de peso. El agua tiene nutrientes que ni proporcionan energía ni queman calorías por tanto, es imposible que engorde. Sí que es cierto que no adelgaza pero ayuda, ya que suele ser útil para frenar el apetito. Yo os recomiendo beber entorno a 1,5 o 2 litros de agua, lo que corresponde alrededor de 8 vasos de agua diarios.

5.- Mezclar hidratos de carbono y proteínas engorda

Seguro que has oído mil veces la frase “si mezclas hidratos de carbono y proteínas, engorda más”, pues que sepáis que esto es rotundamente falso y viene de la creencia de que los alimentos no engordan por sí solos, sino por la combinación con otros.

Esto carece de sentido ya que los propios alimentos están compuestos por diferentes nutrientes, lo importante como siempre no es la cantidad, ni la mezcla, sino el total de energía que consumimos.

6.- Saltarse las comidas adelgaza

Esto es lo mismo que decir que comer menos adelgaza. Pues bien, obviamente comer menos adelgaza, pero comiendo menos de 3 veces al día, corres el riesgo de llegar con más ansiedad a las pocas comidas que hagas y como consecuencia comas más. Por tanto, lo mejor es comer menos cantidades pero repartidas en más tomas durante el día, así llegareis a cada una de ellas con menos hambre.

7.- Los productos ‘light’ adelgazan

Otro mito que está muy de moda, sobre todo entre el público femenino es el de los productos light. Es cierto que aportan menos calorías que el alimento convencional, pero no adelgazan, engordan menos, por lo que no hay que abusar de ellos. Y os preguntareis ¿Si se consume en abundancia puede producir aumento de peso? Sí. Un producto light, como cualquier otro puede provocar un aumento de peso si se toma en exceso, ya que como hemos dicho antes, lo que engorda muchas veces no es el tipo de alimento sino la cantidad en la que lo tomamos.

8.- Comer rápido y apresuradamente, engorda.

Al igual que ocurre con el mito de la fruta antes o después de comer, una persona no engorda más que otra por el simple hecho de comer más rápido. Si es cierto que la persona que come más rápido, tiene menos sensación de “estar lleno” y por tanto en general tiende a comer más cantidad que una persona que come más despacio. La sensación de saciedad aparece aproximadamente a los 20 minutos de empezar a comer y  es por esto, que como profesional siempre recomiendo que se coma sin prisas, se mastique bien y se saboree la comida.

Como consejo final deciros que como siempre no todo es blanco o negro, es decir no todo consiste en hacer dieta, comer menos cantidad de comida o matarse a entrenar, lo importante es que haya un equilibrio entre alimentación y actividad deportiva.

Así que sabiendo esto, ¿Vas a creerte lo que digan por ahí sin consultar a un profesional?. Os recomiendo que vengáis a nuestro centro y os informéis, sin ningún compromiso de nuestro servicio de nutrición si queréis saber estos y más consejos sobre cómo llevar una vida saludable. Como encargada de este servicio, os haré personalmente un plan de nutrición adaptado a vuestras necesidades y siempre bajo mi supervisión.Además podréis acompañar este servicio con el de entrenamiento personal que el centro ofrece,  un servicio totalmente recomendado si quieres que los resultados sean totales.